FSP-UGT rechaza acusaciones de la federación deportiva de caza

agentes_medioambientalesRechazo absoluto a las acusaciones vertidas por la Federación Deportiva de Caza de Castilla y León

 

La Federación de Servicios Públicos de UGT quiere manifestar su absoluto rechazo a las acusaciones vertidas por la Federación Deportiva de Caza en CyL, desde un comunicado de prensa, contra los trabajadores públicos que velan a pie de campo por nuestro medioambiente en Castilla y León: Agentes Medioambientales y Celadores de Medioambiente.
Dichas acusaciones criminalizan, sin motivo y sin pruebas, a los Agentes Medioambientales y Celadores de Medioambiente, cuyo único delito es su enorme vocación y voluntad de servicio para suplir las numerosas carencias en su trabajo diario: falta de medios informáticos, modernización de los sistemas de comunicaciones, integración en el 112, creación de unidades contra envenenamientos de fauna, coordinación con la fiscalía de medioambiente…; un trabajo diario que pasa muchas veces desapercibido, pero del que depende la conservación ya aprovechamiento de nuestro media natural.
Hay que recordar que las competencias en materia de medioambiente (caza, pesca, incendios forestales, residuos, especies protegidas…) corresponden a la Junta de Castilla y León, que cuenta con el personal adecuado y cualificado para llevarlas a cabo, pero se desentiende en su desarrollo, no dotándolo de los medios suficientes para su ejercicio, o como ha ocurrido recientemente en la provincia de Zamora, asistiendo de forma impasible a la retirada del arma corta que tenían en dotación algunos agentes, los que dificulta una acción eficaz contra el furtivismo y merma la seguridad de sus empleados.
A todo ello hay que sumar la total descoordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se traduce en una merma de rendimiento a la hora de perseguir ilícitos penales que afectan a nuestro medioambiente.
La Consejería de Medioambiente ha entrado en una peligrosa conducta de dejación de funciones, despreocupándose de dotar de unos mínimos medios para mejorar la eficacia del trabajo, olvidándose que su personal presta los servicios en el medio rural en contacto con la población y es conocedor de primera mano de los problemas que le acontecen. A ella es a la que hay que pedir responsabilidades por lo que acontece, y no a los Agentes Medioambientales y Celadores de Medioambiente quienes se limitan a hacer su trabajo lo mejor que pueden.