Indefinición de funciones de los empleados públicos de la AEAT y los riesgos psicosociales que ocasionan

indefinicion de funciones

Con el objeto de poner de manifiesto el caos global que reina en la AEAT, desde UGT, hemos iniciado la publicación de una serie de documentos (este es el tercero de la serie) que finalizarán con la publicación de una conclusión global en la que se expone la triste realidad actual, laboral y administrativa, de la AEAT, que se perfila como un organismo en descomposición, abocado a la quiebra técnica.

En el presente documento analizamos la problemática organizativa que genera la indefinición de las funciones que corresponden a cada uno de los empleados de la AEAT y los riesgos psicosociales que ocasionan.

En la Relación de Puestos de Trabajo de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, publicada el pasado 30 de julio del 2015, solo se recoge el número, grupo y nivel de los empleados que conforman cada departamento de los distintos centros de trabajo, sin entrar a valorar las tareas que se les debe asignar a cada uno de ellos. Esta ambigüedad de la RPT conlleva que, en la realidad, las tareas a realizar por los trabajadores se distribuyen por los responsables de cada área en función de la capacidad de cada empleado y sin tener en cuenta el nivel, e incluso el Grupo, al que pertenecen cada uno de ellos, de manera, que nos encontramos gran cantidad de casos en los que hay empleados realizando funciones que corresponden a trabajadores de categorías superiores. Esta situación provoca que se produzcan situaciones de existencia de factores de riesgos psicosocial en las distintas Áreas y Departamentos de la AEAT.

El art. 75 del Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, establece que la clasificación de los cuerpos y escalas en cada Subgrupo ha de estar en función del nivel de responsabilidad de las funciones a desempeñar y de las características de las pruebas de acceso, pero tampoco entra a valorar las funciones asignadas a los distintos cuerpos de funcionarios.

Respecto al establecimiento de las funciones a realizar por los distintos empleados públicos, nos encontramos que los empleados públicos laborales de la AEAT sí que tienen asignadas sus funciones en el Convenio Colectivo vigente y, por lo tanto, no se les pueden asignar funciones que no están incluidas dentro de su categoría profesional y recogidas en dicho Convenio, ya que, de producirse esta situación, podrían proceder a reclamar vía judicial las diferencias retributivas y su reclasificación al Grupo profesional correspondiente. Aun así, nos encontramos que en la AEAT existen casos de empleados laborales pertenecientes al Grupo IV del Convenio Colectivo realizando funciones que no están incluidas en dicho Convenio, existiendo Telefonistas que se les asignan tareas administrativas o informáticas que nada tienen que ver con la atención telefónica ni con la información al público, Auxiliares de administración e información que realizan tareas de liquidación de impuestos, resolución de recursos y tareas de toma de decisiones no asignadas en el Convenio Colectivo, así como Oficiales 2ª de Oficios que realizan idénticas tareas que empleados pertenecientes a la categoría de Oficiales 1ª de Oficios pertenecientes al Grupo III, todo esto, sin que se produzca efectivamente una reclasificación de sus puestos de trabajo a los grupos profesionales superiores, que sí pueden realizar dichas tareas y cuyo salario y complementos son superiores.

En lo que se refiere a las funciones de los grupos de funcionarios debemos remontarnos al artículo 23 del Decreto 315/1964, de 7 de febrero, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley de Funcionarios Civiles del Estado y que ha quedado obsoleto con la introducción de las nuevas tecnologías y cambios producidos en la Administración General del Estado. Una actualización de las funciones descritas en ese Decreto podría ser la siguiente:

FUNCIONES ASIGNADAS A LOS DISTINTOS CUERPOS DE FUNCIONARIOS

Cuerpo Inspector Grupo A1deberían realizar funciones directivas de gestión, inspección, ejecución, control, estudio y propuesta de carácter administrativo de nivel superior.

Cuerpo Técnico Grupo A2: deberían realizar funciones de gestión, estudio y propuesta de carácter administrativo de nivel superior no específicas del Grupo A1.

Cuerpo Administrativo Grupo C1:deberían realizar tareas administrativas normalmente de trámite y colaboración no asignadas al Cuerpo Técnico, tales como colaborar en la realización y aporte de datos de informes, propuestas, expedientes; control, seguimiento, registro y archivo de expedientes y documentación, manejo de terminales de ordenador, tratamiento de textos; comprobación y realización de cálculos y operaciones de contabilidad de complejidad media, etc.

Cuerpo Auxiliar Grupo C2:deberían realizar tareas de atención al público, mecanografiado de documentos, incorporación de los documentos a los expedientes, así como su archivo y registro, comprobación y realización de operaciones simples y repetitivas, utilización de terminales de ordenador para cálculo, tratamiento de textos y otros programas de ofimática básica y, en general, realización de actividades administrativas elementales con arreglo a instrucciones recibidas o normas existentes.

En la mayoría de centros de trabajo de la AEAT, nos encontramos con funcionarios de Cuerpos Auxiliares (C2) y Administrativos (C1) realizando tareas de toma de decisiones (liquidación de impuestos, resolución de recursos, realización de propuestas, resolución de expedientes, derivaciones, fallidos, atención especializada al público, etc) que deberían estar asignadas a funcionarios de grupos superiores, al igual que pasa con los funcionarios del Cuerpo Técnico (A2) que, en muchos casos, realizan tareas que, por su responsabilidad, deberían asignarse a funcionarios del Cuerpo de Inspectores (A1).

Aunque el art. 14 del Real Decreto Legislativo 5/2015, recoge el derecho de los empleados públicos al desempeño efectivo de las funciones o tareas propias de su condición profesional y de acuerdo con la progresión alcanzada en su carrera profesional, así como a ser informados por sus superiores de las tareas a desarrollar, desde la AEAT se hace caso omiso de los derechos de los empleados públicos y no se asignan a sus trabajadores las funciones que les corresponden, ni se les informan de las tareas a desarrollar.

Por lo tanto, la distribución de la carga de trabajo en las distintas áreas de la AEAT no es coherente con el Subgrupo profesional, y el trabajo se desempeña dependiendo de los efectivos de personal disponibles en cada momento, sean técnicos, administrativos o auxiliares administrativos, sin que ningún jefe sepa, realmente, dónde termina y dónde comienza el trabajo de cada grupo, por lo que no coincide el trabajo que efectivamente desempeñan estos trabajadores con las funciones, formación y nivel técnico que tienen asignados en la ley, percibiendo retribuciones inferiores (sueldo base, trienios, complemento de destino y complemento específico).

Aunque los Tribunales de Justicia aplican el principio de “igualdad retributiva a igualdad de desempeño efectivo de un puesto de trabajo”, por lo que los funcionarios de la AEAT que hacen las mismas funciones que sus compañeros de grupos superiores deberían cobrar lo mismo, ya que, en caso contrario, se estaría infringiendo el principio de igualdad consagrado en nuestra Constitución (art. 14), en muchas demandas que se han interpuesto en reclamación de las diferencias retributivas existentes (complemento específico y de destino) nos hemos encontrado que los responsables de las distintas Dependencias y Administraciones de la AEAT han infravalorado las tareas realizadas por los trabajadores adscritos a sus centros de trabajo, informando que, dentro de la Unidad a la que pertenecen, realizan tareas generales o que solo se trata de tareas mecánicas, sin necesidad de disponer una mayor capacitación técnica (utilización de herramientas ofimáticas  o “simplemente, dar a una tecla”).

En la actualidad, el principio de igualdad, que establece el art. 14 de la Constitución, se vulnera, debido a que, en la Ley de Presupuestos Generales para el año 2013 art. 26 d) y siguientes leyes de Presupuestos Generales, se ha establecido que las retribuciones que en concepto de complemento de destino y complemento específico perciban los funcionarios públicos serán, en todo caso, las correspondientes al puesto de trabajo que ocupen en virtud de los procedimientos de provisión previstos en la normativa vigente, sin que las tareas concretas que se realicen puedan amparar que se incumpla lo anterior”. En definitiva, con la modificación introducida por el Gobierno del PP en la Ley de Presupuestos Generales para el año 2013 y siguientes, se hace del todo imposible realizar nuevas reclamaciones, ya que ahora los complementos específicos y de destino dependen del puesto que ocupa cada funcionario y no del trabajo que realmente realizan.

Toda esta situación conlleva la existencia de riesgos psicosociales que afectan a la mayoría de trabajadores de la AEAT, tales como:

DESEMPEÑO DEL ROL

SOBRECARGA DE ROLla mayoría de los empleados de la AEAT suele manifestar que debe realizar tareas que excedan del cometido de su puesto.

AMBIGÜEDAD DE ROLla mayoría de trabajadores de la AEAT tienen poco o nada claro todo lo relativo a las tareas a realizar, el modo de realizarlas, la cantidad y calidad del trabajo que se espera de uno, el tiempo del que se dispone para realizar las tareas y la responsabilidad del puesto.

CONFLICTO DE ROLen ocasiones, los empleados públicos de la AEAT pueden encontrarse con situaciones relativas a la existencia de tareas irrealizables, necesidad de saltarse los métodos para realizar algunas tareas, el hecho de realizar tareas con las que no se está de acuerdo o incluso recibir instrucciones contradictorias.

RIESGO DE CARGA DE TRABAJO

PRESIONES DE TIEMPOS:frecuentemente el tiempo que el personal tiene para realizar las tareas no es suficiente, por lo que deben trabajar con rapidez y acelerar el ritmo.

ESFUERZO DE ATENCIÓNla intensidad de la atención que la mayoría de los trabajadores deben prestar a la tarea que realizan es alta o muy alta, situación que se agrava al tener que atender múltiples tareas.

CANTIDAD Y DIFICULTAD DE LA TAREAla cantidad de trabajo que deben realizar la mayoría de los trabajadores de la AEAT es elevada o excesiva.

FACTOR DE INTERÉS POR EL TRABAJADOR-COMPENSACIÓN

VALORACIÓN DE LA FORMACIÓNla mayoría de trabajadores suele valorar la formación que reciben para realizar su trabajo como insuficiente.

INFORMACIÓN PROPORCIONADA AL TRABAJADORen general, existe una percepción, por parte de la mayoría de trabajadores, de desinformación sobre la formación que proporciona la AEAT.

FACILIDADES PARA EL DESARROLLO PROFESIONALlos trabajadores no suelen valorar las posibilidades de promoción como adecuadas.

EQUILIBRIO ENTRE ESFUERZO Y RECOMPENSASen principio, la mayoría de empleados considera insuficiente la correspondencia entre el esfuerzo realizado y las recompensas recibidas, sobre todo en los Grupos C1 y C2 y escalas inferiores del personal laboral.

SATISFACCIÓN CON EL SALARIOel personal de la AEAT generalmente se manifiesta insatisfecho con su salario, siendo el Grupo C2 el que más insatisfecho se suele mostrar.

UGT lleva tiempo reclamando que se informe a los distintos empleados públicos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria las funciones que han de desempeñar dependiendo del puestos de trabajo que ocupen en la RPT, de manera que no se puedan dar casos de que empleados de distintos grupos y/o niveles realicen idénticas tareas con unas retribuciones distintas entre ellos.

Desde UGT AEAT también hemos reclamado que se adopten las medidas preventivas necesarias para evitar la existencia de los riesgos psicosociales existentes, por lo que hemos solicitado que se realicen evaluaciones específicas de riesgos psicosociales en todos los centros de trabajo, para, posteriormente, proceder a la planificación de las posibles medidas preventivas para eliminar o reducir al mínimo los riesgos que se detecten.