UGT califica de peligrosa la propuesta de Unidades de Gestión Clínicas pues puede derivar en la privatización de la gestión de la Sanidad Pública

 Unidades de gestion clinica Pilar navarroLa Federación de Servicios Públicos (FSP-UGT) ha expresado su rechazo al Real Decreto de Unidades de Gestión Clínicas en Sanidad. UGT ha denunciado esta situación en la reunión del Ámbito de Negociación que se ha celebrado hoy, 16 de junio de 2015.

Pilar Navarro, secretaria de Salud, Sociosanitario y Dependencia de FSP-UGT, ha señalado que esta propuesta, tal como se expresa en la actualidad, “puede derivar, de facto, en la privatización de la gestión de la Sanidad Pública”. Las unidades de gestión podrían convertirse en compartimentos estancos con capacidad para gestionar su presupuesto y externalizar.

Además, UGT ha denunciado la forma en que se está gestando el Real Decreto. El Ministerio de Sanidad ha ninguneado y excluido de la negociación, hasta el último momento, a las organizaciones sindicales, legítimas representantes de los trabajadores. UGT ha recordado que el texto del Real Decreto se discutió y presentó ante los foros profesionales, sin que los sindicatos tuvieran conocimiento previo del texto. UGT no considera prioritaria la creación de estas unidades, al contrario, señala que existen mucho otros aspectos que el Ámbito de Negociación Estatal debería tratar con mayor urgencia.

Los sindicatos presentes en la reunión han fijado el 15 de julio como fecha tope para mantener una reunión con Administraciones Públicas y conocer los recursos de los que dispondrá la Mesa de Negociación de Sanidad. FSP-UGT ha señalado que, desde la publicación del RD ley 1/2015 de segunda oportunidad y la modificación de la ley 7/2007 del EBEP en enero de 2015, el Ministerio no ha dado ningún paso para dotar a la Mesa de recursos.

UGT considera adecuada la modificación la enmienda presentada a la ley del voluntariado – art. 31. 4 del Estatuto Marco, aunque matiza que es necesario distinguir entre la figura del voluntariado y la de cooperante. Este cambio, que incluye modificaciones en los criterios de baremación, responde en gran medida a una reivindicación que las organizaciones sindicales han mantenido durante mucho tiempo.