7N, Histórica marcha contra la violencia machista

7N, HISTÓRICA MARCHA CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA“El 7N es mucho más que una fecha en el calendario.
Es una meta y es un punto de partida”

 

La primera gran movilización nacional contra las violencias machistas convocada por el movimiento feminista tuvo lugar en Madrid el 7 de noviembre con la asistencia de miles de personas y representantes de todos los grandes partidos políticos, sindicatos, además de numerosos colectivos sociales. Un nuevo hito en la lucha feminista que quizás tampoco pase a la historia.
Los hombres no deben convertirse en protagonistas del movimiento feminista, pero sí deben convertirse en protagonistas de su propia transformación, de transformar los roles de masculinidad hegemónica que están en la raíz de la violencia para poder avanzar juntos.
El machismo es una ideología en sí misma, un conjunto de reglas, estructuras y comportamientos que sólo pueden ser combatidas desde el feminismo. El 90% de los hombres son asesinados por hombres, el 95% de las mujeres, también. De cada 3 mujeres en el mundo, 1 sufre o ha sufrido violencia por parte de un hombre. Los feminicidios también son consecuencia de la cultura patriarcal en la que vivimos.
“La Violencia contra mujeres es un asunto de hombres”

El concepto feminista hace mención a la igualdad de género, no al apoyo de la mujer, sino al apoyo de ambos sexos. Por lo tanto en esta manifestación, hombres y mujeres reclamaban medidas para combatir las estructuras que perpetúan la violencia de género porque “el machismo” hace referencia a un problema social muy triste que hay que erradicar (no solo en España sino en el mundo entero) por completo. No obstante, si entendemos esto como un acto de IGUALDAD a la hora de priorizar derechos entre mujeres y hombres, JAMÁS debería haber abuso de poder en ninguno de ambos géneros.
Equilibrio de la balanza. No se nace violento, es producto de unas estructuras patriarcales, que tolera la discriminación que esta sociedad machista genera.
El feminismo pide a los hombres que tomen partido cuando presencian injusticia o actitudes machistas en su entorno cercano, haciendo hincapié en la importancia de no permanecer equidistantes ante estas situaciones.

7N dibujo de quinoLa violencia masculina es el último refugio del incompetente, el peor problema en el mundo, ya que es a la vez catastrófico y no discutible.
Sin embargo, cuesta mucho que los hombres entiendan que “la violencia de patrón masculino”, el machismo, es un problema propio y que, en realidad, son ellos los que la provocan.
Es imprescindible que hombres y mujeres tengamos tolerancia cero a las distintas violencias contra la mujer y empecemos por hacer una introspección en uno mismo, como un ejercicio más complejo para reconocerse como machista. Y así, comprender de qué actitud o micromachismo nos cuesta más desprendernos, pues cualquier cambio que se quiera tornar social debe empezar por una reflexión sincera sobre nosotros mismos, si queremos ver una luz al final del horizonte.

Más allá, de sentirse atacados los hombres por este hecho, debemos ponernos en contexto: todas las personas, hombres y mujeres, hemos crecido en una estructura patriarcal que nos ha hecho normalizar el machismo. Cierto es que las mujeres, al ser el sector oprimido por esta estructura, son las que más lo sufren y menos problemas tienen en identificarlo. Los hombres, son más proclives a mirar para otro lado cuando de lucha feminista se trata. Incluso los más involucrados con las causas sociales suelen ver la Igualdad de género como algo que puede esperar.
Creo que para cambiar una actitud, hace falta mucha pedagogía y mucha paciencia. La conciencia feminista, como dicen los “Chikos del Maíz” no brota en las mentes como la hierba en un jardín: hay que inculcarla, inocularla desde fuera.
¿Cómo adquirir herramientas para construir un mundo más pacífico e igualitario?
Las políticas de igualdad y de lucha contra la violencia a las mujeres deben de ir dirigidas a animar a las mujeres a que sean dueñas de sus vidas (a todos los niveles, especialmente en lo económico) y no convertirlas en victimas pobres y desamparadas de la violencia de género. Trabajar contra la discriminación estructural que esta sociedad machista genera (básicamente sobre las mujeres en el ámbito laboral) y favorecer el cambio de los hombres hacia posiciones igualitarias desde la educación, la clave para que las personas de extrema pobreza no sean MUJERES y desde la igualdad como el mejor antídoto contra la Violencia de Género.

Estamos viviendo una reacción patriarcal,
ya son cinco las asesinadas
en menos de 48 horas.